La Nana
La conocí cuando llevaba gafas de concha negra, me recordaba a la Nana Mouskouri con su aire de intelectual, podría pasar por una mujer vulgar pero 'nanai'. Era sensual, caminaba como si estuviera en una pasarela pero no al trote, sabiendo que era observada con curiosidad, pechos firmes con medidas casi perfectas, rondaba los cuarenta. Ignoro quién comenzó primero a hablar, me dejó ensimismado, como patidifuso, alelado, me trasladó a otra galaxia. Sus ojos parecían tener rayos x, porque me sentía desnudo, como si hurgara en mi huesos. En fin, flechazo. Estaba separada, mujer de diplomático, de ahí sus aires al caminar, rezumaba diplomacia. El caso es que empezamos una relación que duró todo el verano y parte del otoño. De repente, un día aparece todo gozosa, alegre, pero yo notaba algo raro; no sabía qué podría ser. Claro, no me había dado cuenta, no llevaba esas gafas de concha y esos ojos tan bellos y preclaros que se escondían detrás de unos generosos cristales gruesos, habían perdido su magia; eso no fué todo, me dijo que quería retocarse los labios. No pude evitar decir: ¡coño, si eres casi perfecta!, ¿qué es lo que pretendes? Seguía en sus trece, intenté convencerla de que estaba muy bien y que no necesitaba nada..... Su sensualidad se vino abajo y mi líbido y mi amor también. Me gustaba por su naturalidad, su caminar se volvió más provocador, pero mi virilidad se iba encogiendo. Dejamos de vernos poco a poco. Me enteré recientemente que estaba en en el psiquiatra y que quería recuperar sus adorables gafas negras, su eterna moldura, su caminar, sus jugosos y sensuales labios, ahora llenos de un líquido infernal. No quise volver a verla, no por despecho, sino porque estas cosas no tienen remedio. Amo a la Nana, pero a la distancia. La llevo en mi corazón y de vez en cuando me pongo un disco de vinilo de la Mouskouri.........

4 Comments:
Pobre de la Nana que no se aceptaba a sí misma, ¡haber aprovechado el tiempo hombre!.Siempre queda la esperanza de que todo puede cambiar.Me puedo hacer la idea de una "especie de maxicorto" con este breve relato, muy melancólico, hayyyyy.....
Me ha enganchado mas que Blues. He querido ver algunas gotas de ironía que quizas la ternura del relato no deja ver del todo.
Bueno, veo que desapareció mi comentario dejado hará tiempo sobre este tema. Podría volver a dejar otro, pero en este momento no tengo mucha inspiración, la verdad. Un saludo:
Esther
Felicidades Blanadas, si me permites te diría que a algunas personas una intervención estética le cambia la vida para bien. De todas formas, tu fondo crítico es interesante ...BRAVO ..sigue así.
Cgm.
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